Amor de mi vida:
Aún no te conozco. Pero siento la apremiante necesidad de conversar contigo. Tras mi último fracaso amoroso intente conocer nuevas personas, más cómo buscar un alivio al dolor que aqueja mi corazón que cómo una genuina búsqueda de compañía. Te he buscado incansablemente… vaya que te he buscado. Pero por alguna razón, el destino ha decidido que aún no es el momento.
Ya no quiero perder mi tiempo, ni desperdiciar el de otros corazones que también están en su propia búsqueda. Corazones hermosos, pero que al final del día, no son afines al mío. Cada que tu ausencia se vuelve abrumadora, me obligo a salir buscando encontrarte. Pero solo me topo con ilusiones, espejismos que son solo eso. Mi alma sabotea esas búsquedas desesperadas, arruinando todo potencial de conexión. Quizás sospecha que estás cerca y me protege para no perderme y dejarte pasar.
Ha sido frustrante. A últimos años me he vuelto un hombre más racional. Un hombre gobernado por su mente más que por sus emociones. Una mente que ha adoptado el rol de guardaespaldas de mi corazón. Pobre corazón. Ha sido herido demasiadas veces. Incluso considero que se encuentra en estado crítico. Sé que solo el tuyo sabrá devolverle la vida el día que llegues.
Por esa razón he decidido esperarte. Sé qué estás cerca. Lo siento… Aunque también sospecho que puede ser solo un engaño. Una mentira piadosa que me repito a mi mismo para mantener la ilusión. No lo sé. Solo el tiempo lo dirá.
Hoy estoy construyendo mi propia empresa. Aún no estoy seguro de su forma, ni de que realmente es. Solo sé que tengo que hacerlo. Me ha costado mucho trabajo adaptarme a aparecer ante una cámara. Hablar solo a un lente que parece juzgar todo error, toda imperfección con un látigo severo de critica ha sido muy abrumador. Pero cada video parece hacerse más fácil.
Tengo muy presente mi intención detrás de este proyecto. Traer algo bueno al mundo. Me da nauseas el exceso de mentira, engaño, y maldad que abunda hoy en día. Y mi único anhelo es contrarrestar un poco de esa oscuridad que consume a la humanidad… Quizás sea prudente darte contexto sobre que estoy hablando.
Entre todos los talentos y oficios que auto aprendí a lo largo de mi vida, ha existido uno que he cargado desde que tengo memoria. La Magia, no la del ilusionista de cumpleaños, la que muchos prefieren llamar Brujería. He recorrido ese camino por más de treinta años amada mía, treinta años donde he sido testigo fiel de los más grandes milagros y de los más grandes horrores.
Obtuve todo lo que quise… pero también perdí lo que más anhelé en este mundo. Cometí errores que me han costado mis sueños, mi salud y quizás… mi alma. Ay, amor… le he rogado tanto a Dios que perdone mis transgresiones. El súbito alivio que me acompaña estos días me colma de esperanza. Pero he aprendido muy a la mala, a no cantar victoria antes de tiempo.
ChidoMagik… no solo es un proyecto. Es el precio de mi redención. Es el pago prometido a Dios mismo, y a Madre, mi guía, mentora y protectora… A cambio del perdón. Quiero que mi experiencia, mi historia, sirva para prevenir, proteger y guiar a otros. Que recuerden quienes son realmente, que descubran de lo que son capaces… Sin cometer los mismos errores que yo cometí. Que entiendan que todo tiene un costo… un costo potencialmente demasiado alto.
Algún día te escribiré más al respecto amada mía. Pero por esta vez ha sido suficiente. Solo quiero que sepas que aquí estoy, esperándote con paciencia… construyendo algo bueno que espero te haga sentir muy orgullosa algún día.
Estoy seguro de que te encontraré, en esta vida o en la otra. Pero te encontraré.
Donde quiera que estes te bendigo con todo mi amor.
